Deja ya de hablar
Cuando conversamos lo hacemos pensando que tenemos un interlocutor que participa de nuestra conversación, y que supuestamente también emite su opinión, pues de esta manera sabemos que está escuchando lo que estamos hablando.
Pero no siempre se da de esta manera, ya que muchas veces nos encontramos hablando sin parar, sin tener en cuenta al otro. Y otras tantas somos receptores de monologuistas que nos toman de psicólogos y lo único que pretenden es ser la voz principal de cualquier reunión.
Estos exagerados roles, tanto de aburridos parlanchines como de aburridos y somnolientos escuchas, limitan cualquier comunicación y deterioran el interés por seguir manteniendo la relación.
Para que exista efectivamente el diálogo se necesitan dos o más participantes, que actúen activamente en la conversación, y que amplÃen cualquier información o crÃtica necesaria para entretener y hacer más amena la relación.
Esto que parece ser natural en todas las personas, como si viniese incorporado en el gen humano, resulta que no lo es.
Cuando la comunicación se dificulta, es porque seguramente un integrante que mantiene una conversación no está cumpliendo con su parte, sólo está actuando exageradamente actuando en un solo rol.
Un hablador compulsivo sin capacidad de escuchar a alguien más, es una gran molestia para cualquier receptor, que no sólo se queda sin poder emitir una sola palabra, sino que además deja de prestar atención y comienza a pensar en cualquier otra cosa con tal de no escuchar más a este incansable locutor.
Hablar sin parar nos aleja de la comunicación y nos convierte en egoÃstas parlanchines que terminan aburriendo y cansando a potenciales oyentes, que de dejarlos participar en nuestro diálogo aportarÃan una cuota de reflexión y novedad a nuestra vida.
Todas las personas tienen algo que contar, no permitirles participar aportando sus vivencias y sus puntos de vista es un gran desperdicio, ya que escuchar a otros nos abre más la mente y nos aporta un sinfÃn de nuevas historias que podemos utilizar en futuras conversaciones.


Comentaristas más activos