Diego Habacuc Vargas Y Los Límites Morales Del Arte
Un video manifestandose encontra de tan dudosa obra de arte.
Hace unos días recibí un mail protesta sobre un artista de Costa Rica llamado Diego Habacuc Vargas, quien tuvo la singular idea de exponer a un perro de la calle en un museo hasta que se murió de hambre. Lo primero que hice como corresponde en estos casos es corroborar la información. Ya hay demasiadas cadenas sobre niños inexistentes con tumores cerebrales en hospitales de dudosa veracidad, como para andarme preocupando de otra tragedia ficticia. Esta vez la información parece ser real y por lo tanto merece un poco de atención.
También he leído de que se defiende diciendo que él sólo puso al perro ahí o que bien la gente podría haberlo alimentado. Sobre ese punto en particular hay diversas versiones. Por un lado se dice que hubo gente que intentó alimentar al perro o incluso hacerse cargo de él y que no les fue permitido hacer nada, otras informaciones aseguran que nadie se inmutó frente al sufrimiento del perro. De todas formas creo que Diego Habacuc Vargas es en buen grado responsable de la muerte y sufrimiento de un animal que bien podría haberse salvado. Quizás el perro hubiera muerto de todas formas si continuaba en las calles, pero en este caso, el artista no tendría responsabilidad en su muerte.
Quiero aclarar que no soy alguien que se escandalice fácilmente. No soy de los que piensa que artistas como Marilyn Manson son responsables de una supuesta crisis de los valores y cada vez de que un chico de los Estados Unidos entra al secundario con un arma y mata a sus compañeros sea porque escuche “música satánica”. De hecho me gusta mucha de esa música que se asocia a cultos satánicos y tengo una interesante colección de discos de Heavy Metal. Creo que el arte tiene una muy sana necesidad de trangredir, de renovarse, de crearse caminos nuevos. El arte es más que nada, el motor creativo de los seres humanos. La creación a veces transcurre por vías de aparente destrucción, como los movimientos muy transgresores que atacan los valores de sus preasesores, pero son artísticamente importantes en la medida que puedan volverse capaces de crear valores nuevos. Diego Habacuc Vargas, eligió el mero camino de la destrucción al ser participe de la muerte de un animal indefenso. Podrá eso despertar nuestra sensibilidad, como lo hace cualquier muerte, pero no nos está dejando más que eso. Una obra de arte no vale la vida de un perro y lo dice un amante del arte.
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Ayer me enviaron este mail fue un horror pensar que este psicopata asesino este vivo y respirando el mismo aire que yo. Realmente quiero decirle hijo de puta es nada porque que la madre haya sido una puta no lo deberia hacer semejante mierda !!! habria que hacerle lo mismo a el y desnudo echarle sal en cada herida o escara que se le va haciendo y no se me ocurren mas aberraciones , pero me gustaria que alguna vez visitara argentina , mi pais para poder ” hacer algo ” se me cumplira el sueño ? solo deseo que su muerte llegue muy lenta y llena de sufrimiento , pero es tan cobarde que ni pag de internet tiene .