La Primera Cita

El amor tocó a nuestra puerta y ahora nos está esperando en algún bar de la gran ciudad. Nuestra expectativa es enorme, hay mucha ansiedad ¿qué me pongo?, ¿de qué temas hablo, o mejor espero que hable él? Nuestra cabeza no tiene respiro, es una máquina de programar y evaluar esto y aquello. Mientras nos cambiamos mil veces el vestuario, el espejo se convierte en un enemigo, definitivamente nada nos queda bien. No puedo salir así, es un papelón!!!! Nunca saldremos lo suficientemente convencidas de nuestro atuendo, pero las horas pasan y él ya debe haber llegado al bar, y nosotras con un montón de imprevistos no logramos llegar. Estos zapatos no son cómodos, no me había dado cuenta hasta hoy, la cartera no combina con ellos, bueno espero que no lo note. Con este viento nunca lograré llegar peinada, el taxista va muy despacio. Cómo es posible que a este tipo le hayan dado una licencia? Si fuera caminando llegaría más rápido, estoy segura. Pero con este viento y estos zapatos llegaría hecha un desastre. Mejor me calmo y practico ejercicios de respiración, para algo tendrán que servir tantas clases de yoga.
De todos modos esperar no le hará daño, hacerse un poco la interesante te hace parecer más seductora, al menos eso leí en un artículo de la revista “Mujer al Ataque”.
El momento ha llegado, entro como una diva y miro de reojo para todos lados, y si no lo veo me voy directo al toilette, y aprovecho para corregirme el maquillaje.
Pero él está ahí, con la mirada fija en nosotras, mi sonrisa es casi como la de la mona lisa, estática, imponente. Por suerte que me hice una limpieza dental la semana pasada.
Me relajo, disfruto el momento, y ahora de que vamos a hablar?, a quién le importa, todo lo que diga está bien, después de todo está es y siempre será nuestra primera cita.
Artículos Relacionados:
La voz de la experiencia
De Los Sueños
El joven escritor
Rubén Gallego, el espíritu es indomable…
Primer Beso

Comentaristas más activos