
 Dante y Virgilio en el infierno según una ilustración de Gustave Dore.
Recapitulando, según el poeta Dante Alighieri, el infierno estaba constutuido por nueve circulos cada cual más profundo y pequeño. Anteriormente habÃamos descrito los tres primero.
        En el cuarto cÃrculo residen los avariciosos, condenados a cargar cada vez más mayor cantidad de peso mientras los unos se mofan de los otros.
           El quinto cÃrculo consiste en una laguna donde los coléricos se enfrentan los unos a los otros intentando ahogar a alguien mientras alguien más los ahoga.
              El sexto cÃrculo es el de los herejes, quienes habitan tumbas de fuego.
           El séptimo circulo esta subdivido en tres regiones, la primera es para los violentos quienes están condenados a ser devorados por el Minotauro. La segunda es para los suicidas y otras formas de violencia contra uno mismo, son condenados a adquirir formas de intrincados árboles mientras la arpÃas los pinchan con agujas. La tercera sección es para los blasfemadores de diversas forman quienes habitan un desierto incandescente mientras son destrozados por agudos copos de nieve.
          El octavo cÃrculo está destinado para los estafadores, aduladores, corruptos y un larga variedad de pecados y crÃmenes, que pueden considerarse como fraudes. Los seductores marchan en una larga fila siendo flagelados por demonios. Los aduladores están enterrados en excremento humano. Los herejes tienen la cabeza enterrada en piedra mientras un sol calcinante le quema los pies. Hechiceros y falsos profetas tienen su cabeza retorcida de tal forma que miran hacia sus espaldas mientras lloran tanto que no pueden ver a donde caminan. En la quinta sección los polÃticos corruptos están sumergidos en un lago de alquitrán hirviendo. Los hipócritas en la sexta región desembalan solitariamente con pesadas y ajustadas ropas de plomo a pesar de que son brillantes como el oro. Los ladrones son mordidos por serpientes, con cada mordida el ladrón se va convirtiendo en serpiente y las serpientes van adquiriendo las formas de los ladrones. El proceso es circular. Cada mentiroso es consumido por su propia llama de la mentira. A quienes siembran la discordia son cortadas en pedazos por demonios. Y en la última sección, diversas clases de falsificadores son castigados con enfermedades según la naturaleza de sus mentiras.
           El último y noveno cÃrculo del infierno es el destino de los traidores, se trata de un calabozo donde las almas son aplastadas y encerradas entre montañas de hielo. Se divide a su vez en cuatro secciones. La de los traidores a sus hermanos, sumergidos en hielo solamente desde el ombligo hacia abajo. Los traidores a su patria, partidos polÃticos ideales son sumergidos de igual manera que los anteriores pero sin posibilidad de mover el cuello. Los traidores a sus huéspedes están hundidos hasta la mitad de la cara y cuando lloran sus lágrimas se convierten en hielo. Finalmente los traidores a sus padres y benefactores se encuentran totalmente sumergidos en hielo. Más abajo se encuentran los únicos dos seres que han traicionado directamente a Dios, Satanás es una bestia horrible atrapada entre los glaciares, masticando a Judas Iscariote, en una de sus bocas mientras las dos otras mastican a Marco Bruto y a Casio, quienes traicionaron a Julio César, considerado el gobernante más justo de la tierra a pesar de no haber sido cristiano.
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