Me quiere, pero no es mi tipo

En algún momento de nuestra vida nos topamos con un hombre que nos quiere, y que todo el mundo piensa que es perfecto para nosotras, pero el único inconveniente es que no nos mueve ni un pelo.
Es tan atento que molesta, es tan sensible que nos da pena rechazarlo por temor a su reacción.
Al principio nuestro ego está contento, nos sentimos irresistibles. Pero al tiempo nos damos cuenta que su presencia, nos resulta bastante molesta.
Empezamos a buscar escusas, o estamos enfermas o a última hora surge un imprevisto.
Pensamos que en algún momento tendrá que entender nuestras indirectas, pero o se pone muy pesado o nos termina criticando con nuestros conocidos.
Irremediablemente terminamos por convertirnos en engreídas, la típica histérica que juega con sus sentimientos.
Hasta ayer era prácticamente su alma gemela, hoy soy la bruja maldita que lo desprecia.
Un hombre rechazado puede resultar todo un problema, que hay que tratar a veces con pinzas. El rechazo genera rencor, y la coquetería solo es buena usarla con alguien que si nos gusta.
Lo mejor en estos casos es ser sincera desde el principio….. Está todo bien, pero “no sos mi tipo”.
Artículos Relacionados:
Deshojando Margaritas
Excesos
Soy feliz, aún conservo marido
El Eterno Disconforme
De todo menos moderno

Comentaristas más activos