
Nuestra memoria tiene una percepción engañosa del tiempo. Sin darnos estiramos y acortamos ese caprichoso chicle. Los recuerdos no se deterioran o al menos no lo hacen de una forma tan perceptible. Una vivencia de hace varios años puede resultarnos tan vívida cada vez que la recordamos y en cambio algo que nos ocurrió hace unas pocas semanas podemos percibirlos como muy distantes.
Personalmente es como que mi memoria conociera solo de tres tiempos, un pasado reciente que se extiende a lo sumo dos o tres meses hacia atrás. Un pasado lejano y un tanto indefinido, donde se encuentran los primeros recuerdos que tengo y llega hasta los comienzos de le escuela. Y finalmente un gran pasado, donde todo parece confluir, mi primera adolescencia con las cosas que me sucedieron un año atrás.
Nadie sabe muy bien como es que funciona la memoria, aunque parece bastante claro que hay un fuerte componente emocional en los recordamos. No es la razón sino el corazón quien decide que recuerdos son dignos de conservar cuales son prescindibles. También de que el olvido es una forma de memoria, olvidamos para poder recordar cosas que consideramos más importantes. Olvidar ciertos detalles es una forma de poder generalizar y comprender nuestros recuerdos. Si pudiéramos recordar cada mínimo detalle, estaríamos perdidos, absortos entre las ramas y las hojas y no podríamos ubicarnos en el bosque. El escritor argentino, Jorge Luis Borges relata en su cuento “Funes el Memorioso”, la pesadillesca existencia de un hombre que lo recuerda absolutamente todo. “Había aprendido sin esfuerzo el inglés, el francés, el portugués, el latín. Sospecho, sin embargo, que no era muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos. La recelosa claridad de la madrugada entró por el patio de tierra.”
Es cierto que somos básicamente nuestros recuerdos y si perdemos nuestros recuerdos, perdemos buena parte de nuestra identidad. Quienes conocen personas que han sufrido de amnesia, dicen que desarrollan una nueva personalidad tras el ataque de amnesia, especialmente cuando han perdido toda su memoria o una gran proporción de ella. Pero también, somos nuestros olvidos.
El cuento “Funes el Memorioso” para quien esté interesado en leerlo.
http://www.zap.cl/cuentos/cuento158.html
Tags: eleccion, existencia, experiencia, memoria, olvido, pasado, presente, recuerdos, Reflexiones, Temas, tiempoComparte este artículo
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