Rick y Dick Hoyt: LÃmites De La Resistencia Humana

Rick y Dick Hoyt: Un curioso y admirable equipo de triatlón.
  No es pavada la triatlón, la competencia en nadar 3,8 km en algún mar, lago o masa natural de agua, luego tomar una bicicleta y peladear durante 180 km para finalmente recorrer corriendo la distancia de una maratón tradicional que es de 42,195 km. Es sin duda una de las pruebas que mayor resistencia fÃsica y mental requiere de sus competidores. Quienes desean apuntarse a una triatlón entrenan duramente durante meses incluso años, para estar en condiciones fÃsicas de poder completarla, ni que hablar de lograr un buen puesto en la misma.
  Uno de los participantes más entusiastas y a la vez más veteranos es Dick Hoyt de 65 años quien está acostumbrado a los grandes esfuerzos fÃsicos porque sirvió durante más de treinta año en la reserva de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Su hijo Rick en cambió esta imposibilitado de realizar el más mÃnimo esfuerzo fÃsico, padece de parálisis cerebral debido a complicaciones en el nacimiento. Su vida no ha sido fácil, incapaz de realizar casi cualquier movimiento o de hablar, utiliza una silla de ruedas especial similar a la del celebre fÃsico Stephen Hawkings. Con una computadora que interpreta tanto su voluntad de moverse como de hablar.
   A pesar de su discapacidad, Rick es un gran fanático de los deportes y sigue con atención los principales eventos deportivos del mundo. Pero su carrera como deportista comenzó en 1977 cuando le comentó a su padre que querÃa participar en una pequeña maratón local de 8 kilómetros en beneficio de un compañero de clase que quedó paralÃtico a raÃz de un accidente. Dick accedió a llevar a empujar la silla de su hijo para que llegara hasta la meta. Terminaron prácticamente últimos, pero Rick estaba completamente feliz porque se dio cuenta que mientras estuvo compitiendo no se sentÃa discapacitado.
 Desde entonces padre e hijo conforman un curioso equipo deportivo. Continuaron corriendo pequeñas maratones por un tiempo hasta que necesitaron de retos mayores, la maratón reglamentaria de 42 kilómetros y finalmente la triatlón. Cuando corren, Dick lleva a su hijo en una ligera silla de ruedas, en el trayecto en bicicleta, lo pone en un canasto para acompañante y en el tramo a nado, debe ponerse un chaleco que tiene atado un pequeño bote inflable donde lleva a Rick.
  Visto con un ojo puramente competitivo, Rick es sólo un lastre que debe llevar su padre en las competencias que le exige un esfuerzo fÃsico aún mayor y lo aleja de ser uno de los primeros en llegar a la meta. Cada quien es libre de sacar la conclusión que quiera y si bien todo evento de maratón o triatlón otorga alguna clase de premio a los primeros puestos, los practicantes de esta clase de deportes coinciden que el rival es uno mismo y lo importante es la superación personal. Dick Hoyt tiene una razón todavÃa más altruista que la auto superación para inscribirse en estas competencias, poder regalarle esos momentos en los que no se siente discapacitado y sensibilizar a los de más sobre los discapacitados y sus derechos. En definitiva compite por el inmenso amor que siente un padre hacia su hijo.
Video realizado por FoxSports en homenaje a Dick y Rick Hoyt.
http://www.teamhoyt.com Página web de los Hoyt (en inglés).
Tag: Reflexiones


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Absolutamente admirable, que mérito tan inreÃble tienen algunas personas, que capacidad de superación